El día de los enamorados
Reconozco que soy un pésimo invitado en los días especiales. Esos que vienen marcados en rojo en el calendario por festivos, patronales, o acontecimientos propios o familiares. Me llevo mal con la navidad. Más allá del equipamiento de serie nunca me he disfrazado en carnaval. Pese a que vivo en una ciudad con gran tradición por la idolatría jamás he ejercido en Semana Santa. Trato de pasar inadvertido en mi cumpleaños y huyó como de la peste de las fiestas populares. Pero si hay algún día que me irrita, de entre todos ellos, este es el día de los enamorados. Su historia es la siguiente: Había un clérigo en la Roma imperial llamado Valentín, el cual se dedicaba a fastidiar al emperador casando clandestinamente a los soldados bajo el rito cristiano el día previo al de la fertilidad romana, el 15 de febrero. Al emperador aquella costumbre le irritaba, pues tenía la opinión que los soldados casados, por tener la cabeza en otras cosas, rendían en combate menos que los solteros. Eso po...